La siesta

¿Quién no ha echado una cabezadita después de comer? Y seguro que más de una vez la siestecita se nos ha ido de las manos y nos hemos despertado después de un largo sueño. Parece como si después de las comidas bajáramos la guardia y nos entrara una somnolencia irresistible. ¿Alguna vez te has preguntado el motivo?