¿Cómo es el insomnio en adolescentes? | Somnisa

¿Cómo es el insomnio en adolescentes?

Los adolescentes son los grandes olvidados. Los adultos de manera equivocada no damos importancia en muchas ocasiones a lo que sucede a lo largo de esta etapa de la vida, pero no debemos olvidar la importancia del tratamiento del insomnio en adolescentes.

Solemos recurrir a frases del tipo “son cosas de adolescentes” haciendo caso omiso a las quejas que éstos puedan tener o a los cambios que podamos observar en ellos durante estos años.

Es cierto que son muchos los cambios que tienen lugar durante la adolescencia, pero no por ello debemos dejar de prestar atención si observamos que algo no va bien. Quizás hay algo que podamos hacer para ayudarles a que funcionen de la mejor manera posible en su día a día.

Entre los cambios más significativos encontramos la alteración en el sueño. Es normal que aparezca insomnio durante la adolescencia. Pero, esto no debemos pasarlo por alto. El insomnio termina provocando alteraciones en la conducta del adolescente y un descenso en su rendimiento académico.

No debemos dejar de echar una mano a los adolescentes para proteger su descanso, ¡hay muchas cosas que podemos hacer para ayudarles!

En esta entrada de Blog nos gustaría poder aclarar cuáles son las principales alteraciones que sufre el sueño durante la adolescencia. Y, por otro lado, ofrecer recomendaciones para que su descanso se vea alterado lo menos posible a pesar de su edad.

¿Cómo es el sueño de un adolescente?

El sueño, a lo largo de la etapa de la adolescencia, se ve alterado de algún modo. Siendo el cambio más significativo el retraso de fase. En definitiva, el adolescente tiene dificultades para dormirse y levantarse pronto.  Sin lugar a duda, la mayoría de los adolescentes no duermen lo suficiente y esto tiene consecuencias en su día a día.

Seguidamente, señalamos de manera detallada los cambios que se producen en el sueño de los adolescentes:

  1. Los adolescentes tienen un retraso fisiológico en el periodo de sueño nocturno de aproximadamente 2 horas. Esto está ocasionado principalmente por el retraso del inicio de la secreción de melatonina durante la noche, entre otros factores.
  2. Durante la adolescencia se acorta el tiempo de sueño. El adolescente duerme menos horas durante la noche y esto termina ocasionando un aumento de la somnolencia diurna.
  3. Los adolescentes toleran mejor la falta de sueño.
  4. Se produce una disminución de la fase de sueño profundo. Y, por tanto, esto hace que aumente a su vez la somnolencia durante el día.
  5. Los patrones de sueño son irregulares.
  6. Entre el 7-8% de los adolescentes presentan el síndrome de retraso de fase (SRDF). El SRDF se caracteriza por mantener de manera crónica un horario de sueño retrasado en relación al deseado.

 

¿Cómo podemos ayudar a los adolescentes a mejorar su descanso?

Es fundamental que los adolescentes cuiden su higiene del sueño. Os recomendamos descargar nuestro ebook gratuito de higiene del sueño en el que aparecen recogidas las medidas de higiene del sueño necesarias para poder disfrutar de un sueño de calidad.

Normalmente, la medida de higiene del sueño que más le cuesta llevar a cabo a los adolescentes es la de “no hacer uso de aparatos electrónicos cuando la hora de dormir esté próxima”. Para más información, os recomendamos leer nuestro artículo en nuestro blog del insomnio: “Las nuevas tecnologías están robando el sueño a los adolescentes”.

Podemos ayudar a los adolescentes a proteger su sueño teniendo en cuenta las siguientes recomendaciones:

  1. No es aconsejable que hagan uso de aparatos electrónicos al menos 2 horas antes de ir a la cama. Hacer uso de aparatados electrónicos, especialmente del teléfono móvil (interactuar por whatsapp, ver las actualizaciones de los contactos de la redes sociales como instagram, navegar por internet, etc), aumentará con mucha probabilidad el nivel de activación del adolescente y, por tanto, dificultará que pueda conciliar el sueño.
  2. Si hacen uso de aparatos electrónicos por algún motivo debemos aconsejarles que utilicen el filtro que inhibe la luz azul que emiten estos dispositivos.
  3. Evitar que el adolescente se duerma con el ordenador o el televisor encendidos en la habitación.
  4. No deben tener el teléfono móvil dentro del dormitorio. La excusa de utilizar el teléfono móvil como alarma no debe valernos. Es aconsejable sustituir el teléfono por un reloj despertador.
  5. Evitar que el adolescente se exponga a luz intensa por la noche y favorecer que se exponga a la luz tras despertar.
  6. Informar al adolescente de la importancia de cenar de manera ligera. Y, no optar por no cenar nada o cenar de manera abundante.
  7. Procurar que el adolescente siga horarios regulares de sueño. Es importante que los adolescentes se vayan a la cama y se despierten todos los días más o menos a la misma hora. Permitir que los fines de semana o días festivos se despierten mucho más tarde de lo habitual es un error. Podemos dejarles un margen de 2-3 horas más tarde en comparación con los días laborales, pero no más.
  8. Intentar no discutir con el adolescente antes de acostarse. Esto puede producir que su sistema nervioso se altere. Y, este estado será incompatible con el sueño.

No dudes en contactar con nuestro equipo de especialistas en sueño si tras leer este artículo te ha surgido alguna duda o consulta que podamos ayudarte a resolver.

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Sofía Gil

Máster en Psicología Clínica y de la Salud por la Universidad de Murcia